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Al igual que las escuelas algunos hospitales están estresados por todos los pagos que acarrea su buen funcionamiento, siempre buscan utilizar el presupuesto de forma inteligente e indudablemente las salas de los hospitales, quirófanos, pasillos y estacionamientos necesitan iluminación de calidad durante todo el día, lo que implica cientos de miles de dólares para financiar las facturas de electricidad solo para iluminación.

Hay una multitud de razones por las cuales los hospitales de todo el mundo están invirtiendo en iluminación eficiente en cuanto a energía, incorporando dispositivos de bajo consumo que proporcionan soluciones tecnológicas reales.

La iluminación es muy importante en las instalaciones sanitarias, la mayoría de personas consideran que es algo realmente básico, pero la verdad es que ayuda desde el funcionamiento general hasta reducir el estrés del paciente y regular los ciclos circadianos que aseguran patrones saludables de sueño y vigilia. Un dato curioso es que las instalaciones de resonancia magnética requieren luces no ferrosas, aunque el filamento de tungsteno de las bombillas incandescentes no es ferroso en la naturaleza siempre existen impurezas que afectan el campo magnético de alta intensidad, esto resulta en la sustitución frecuente de las bombillas, la vida de un bombillo incandescente estándar puede reducirse hasta un mínimo de 700 horas en una sala de resonancia magnética por eso la luz fluorescente no es la solución, agregado a esto generan ruidos estruendosos al explotar y es posible que causen accidentes al caer restos del material en los ojos o mucosas de algún paciente, familiar o trabajadores que este en el área.

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En la mayoría de los casos los hospitales están en contra de los cierres frecuentes por mantenimiento que son recurrentes cuando existen fallos de iluminación, esto reduce la disponibilidad del sistema que es tan necesario retrasando consultas médicas, procedimientos quirúrgicos y administrativos, otro punto que no se toma en cuenta son los problemas de seguridad asociados con la presencia de hierro que contiene el equipo de mantenimiento en un entorno de alto campo magnético.

Los dispositivos de iluminación a base de diodos con emisores de luz son una ventaja para las instalaciones de resonancia magnética, estas luces son prácticamente insensibles a los campos magnéticos y generan una excelente fuente de luz reduciendo significativamente el tiempo de inactividad. En lo que se refiere a los aspectos de costos estas luces tienen precios elevados pero los recambios deben hacerse como mínimo dentro de 1 año ahorrando energía y dinero siendo una buena inversión, de esta forma es posible disminuir los costos por mantenimiento mientras que se incrementa la productividad como ventaja añadida.

Por otro lado las bombillas LED son totalmente regulables haciéndolas ideales para salas de tomografía computarizada y habitaciones donde se practican ultrasonidos, la razón es que necesariamente se debe oscurecer un poco el ambiente para observar mejor y  que el paciente este más cómodo, como estas luces al encenderse logran un brillo completo al instante no acarrean retrasos ni esperas interminables, en el caso de requerir niveles más bajos de luz es posible descontar algunas piezas en lugar de utilizar un circuito atenuador.

Ahorro de energía en hospitales con luminarias LED

Una luz LED de 9 vatios puede reemplazar una bombilla incandescente de 65 vatios por lo tanto duran mucho más tiempo, los costos de operación son sólo de 10% en comparación con una bombilla incandescente por lo tanto estas luces se encienden 24 horas por 7 días a la semana y ofrecen la mejor rentabilidad de inversión.

Un beneficio enorme que respecta a la salud es que este tipo de iluminación contribuye con el medio ambiente además de todos los sistemas de bombas y compresores de aire grado médico, la razón es que se reemplaza el haluro metálico que es sumamente dañino, por otro lado hacer la conversión de luz fluorescentes a LED no es tan complicado solo se intercambian los tubos así que no requiere una inversión extra para adaptaciones o componentes costosos.

La tecnología LED proporciona luz de alta calidad sin generar altas temperaturas este simple aspecto es vital dentro de las salas de operaciones y habitaciones donde se practican exámenes, la razón es que el tejido corporal cambia su tonalidad, se sequen algunos fluidos y aumente la temperatura arrojando signos que posiblemente confundan al personal sanitario, es común pensar que la iluminación es estos espacios solo sirve para que los médicos y enfermeras observen mejor pero la verdad es que se involucran múltiples factores importantes en la salud del paciente.

Otra ventaja de la iluminación en hospitales con tecnología LED es que se dejan atrás los usos de un foco puntual ya que es posible ubicar varios puntos y proyectarse llegando hasta las esquinas y rincones a los que nadie presta atención, al final se generan menos sombras y permite a los médicos examinar cómodamente al paciente, en los quirófanos este tipo de iluminación es capaz de ofrecer una intensidad de hasta 150.000 lux, siendo más fuerte que un día soleado a las 12 del mediodía que ronda los 100.000 lux, en este orden de ideas las luces LED producen un 50% más de luz que el sol del medio día sin calor, este último detalle del calor es importante ya que al eliminar esa emisión de vapor aumenta la comodidad de todos los involucrados y reduce las necesidades de bajar tanto la temperatura del aire acondicionado, al mismo tiempo evitando que el personal use prendas pesadas incomodas para defenderse del frío.

Las direcciones administrativas de diferentes hospitales y cirujanos  a nivel mundial están impresionados con las características de este tipo de iluminación, cayendo en cuenta que (2) dos luces de tipo LED pueden reemplazar (3) tres luces halógenas sin problemas y con larga vida, además casi no hay riesgo de perder una luz en medio de un procedimiento crítico.

 

Fuente: http://www.seisamed.com/porque-la-luz-led-es-la-mejor-opcion-para-hospitales-parte-2